RUTA: Trilhos das Jans, en Amieira do Tejo (Portugal), un lugar para perderse.

   Cuando escuchas a personas decir que perderse en Portugal es toda una sensación, podrías afirmar que hasta es lógico y obligatorio, sin embargo cuando esto sucede de forma literal entonces se convierte en un anecdotario que recuerdas para siempre, y eso es lo que ocurrió el pasado 8 de mayo del 2022 en la ruta que organizó el Club de Senderismo Peñas Blancas de La Zarza (Badajoz) hasta la localidad de Amieira do Tejo, muy cerca de Nisa, un espacio natural de un valor paisajístico, turístico, floral y de fauna incalculable.

Imagen en el puente colgante sobre la Ribeira de Figueiró en las inmediaciones del embalse de Fratel, club Senderista Peñas Blancas de La Zarza. Foto: José A. Gil Tejada.

   Habíamos quedado a las 7:00 h en La Zarza para tomar el autobús que nos dirigiera hasta la pequeña localidad alentejana de poco más de 300 habitantes, sin embargo, un pequeño malentendido nos había retrasado la hora de partida, finalmente se subsanó, y tanto Erika como "Splinter", ese gran perro que nos acompañó durante toda nuestra odisea, se montaron en el autobús, Erika en el asiento y "Splinter" en el transportín y todo ello gracias a Roque, el cual no atisbaba los innumerables sobresaltos que tendría a lo largo de la jornada.

   El trayecto, estuvo lleno de paradas, la primera para desayunar y comprobar que nuestro pequeño pero gran protagonista "Splinter", como así se llamaba en honor a uno de los personajes de las Tortugas Ninja, había soltado lágrimas que se reflejaban en su rostro, sin embargo, ni él ni ninguno de nosotros y nosotras podría saber cual sería nuestro destino. Aquello podría asemejarse al poema de nuestro gran poeta Luís Chamizo: 

"Dos salimos del chozo, 

tres golvimos al pueblo. 

Jizo Dios un milagro en el camino:

¡no podía por menos!"

   Si llegamos a tardar un poco más alguno trae hasta familia de vuelta. Tras más de 4 horas de viaje y perdernos por varias localidades de Portugal en nuestro trayecto en autobús, citemos algunas de ellas como Sao Vicente o Portalegre, y permitir cambiar el agua al canario al responsable del autobús en plena carretera y hasta escuchar unos bonitos cantos de Paqui González fruto de la desesperación pero siempre con una sonrisa, llegamos a nuestro destino para iniciar la ruta a las 11:10 h. 

Ruta Trilhos das Jans en Amieira do Tejo efectuada por el club de senderismo Peñas Blancas de La Zarza (Badajoz). 
Imagen: Pedro Guerrero.

Detalle de la ruta y ubicación (enlace)
Aparcamiento junto al embalse si deseamos ir directamente al enclave sin hacer la ruta (enlace)

   La mañana presagiaba ya calor pero nada más andar nos dimos cuenta que los presagios habían quedado confirmados. De hecho, Ana Mari estaba sedienta y buscaba con ahínco una fuente donde beber para saciar su sed y las tostadas de jamón que había comido en Badajoz, y es que dos horas de autobús y de jamón dan para mucho.

Ana Mari tomando agua de la fuente al inicio de la ruta en Amieira do Tejo. Imagen: José A. Gil

   Tras conocer la preciosa historia, que Fernando Gil y Paqui González me relataban, acerca de un perro de la localidad portuguesa que siempre acompañaba a todos los senderistas por la ruta de manera autómata y el gran homenaje que le había dado su pueblo en forma de monolito, iniciamos la ruta.

Monolito de los ciudadanos a su perro, Saddam, por acompañar a todos los senderistas. Imagen: José A. Gil.

   La ruta comandada por el gran capitán, no sé si tendrá ese rango como policía local, nuestro querido Martín, se iniciaba por un sendero muy bien señalizado que siempre iba en descenso acompañado en todo momento de una bulliciosa vegetación de bosque mediterráneo de un color verde intenso salpicado por numerosas flores que hacían dibujar cuadros naturales como lo hacía Renoir a finales del siglo XIX. Pero volvamos a nuestra ruta, en ese instante, el gran Javier Gallego, oteaba el horizonte para comprobar que Ángel cerraba el grupo al mando de sus dos bastones que le ayudaban a marcar un ritmo paulatino en su marcha cuidando que nadie se quedara atrás.

Inicio de la ruta por espacios jalonados por olivos y flores de la época primaveral. Imagen: José A. Gil.

"Siempre quise ser un suricata naranja". Imagen: José A. Gil

   A los pocos kilómetros de nuestra ruta, tres para ser más exactos, empezamos a ver la cuenca del Tajo y el angosto recorrido que hacía el río nacido en las Sierras de Albarracín casi a 1.600 metros en tierras de Teruel, y que a nuestra paso se entrometía entre pequeñas elevaciones cubiertas de jaras, encinas y alcornoques, pudiendo observar igualmente la maestría con la que los buitres, cigüeñas, garzas y algún que otro águila surcaban las orillas do Tejo de un lado a otro. 

Río Tajo con el embalse de Fratel al fondo flanqueado de montes y colinas 
repletas de jaras, encinas y alcornoques. Imagen: José A. Gil

   Allí, comenzó una de las primeras dificultades a salvar, un repentino y pronunciado descenso de poco más de 600 metros, aunque gracias a una maravillosa obra faraónica de peldaños y pasarelas de madera realizada a cargo de la Cámara Municipal de Nisa dentro del proyecto Turismo de Portugal (Programa Valorizar) esa dificultad se mitigaba de forma más sencilla. Eran muchos y muchas los que se preocupaban de los demás y mostraban su colaboración: Fernanda de su hermana Carmen, Kiko de su hermana Petra, Antonio Díaz de su esposa Mari Carmen, Juandi de su mujer Esther, y así un largo etcétera que demostraban que ante las dificultades una ayuda o acompañamiento siempre es un gesto impagable. No obstante, Kiko se llevó la regañina de su hermana Petra por no llevar éste una gorra que le protegiera del Sol como la que llevaba Juan Gil, mi tío, el cual parecía un arqueólogo en busca de la hadas, Jans como se le denominan en esta zona de Alentejo a las mismas. Y es que dice la leyenda que en Amieira do Tejo habitan las Jans, unas hadas que por la noche tejen los linos más finos siempre y cuando se deje un pastel junto al lino puro que hay que trabajar. Seguramente las Jans salvaran de un mayor accidente a una mujer que se precipitó al vacío por el trayecto de la ruta que iba junto a la orilla del Tajo, y es que las leyendas son leyendas y probablemente esta señora portuguesa deba su vida a las mismas. por esa razón nosotros seguiremos alimentando esas historias maravillosas que cohabitan entre las tradiciones orales de quienes las cuidan y las difunden, nuestros mayores.

Tramo de descenso pronunciado con pasamanos y pasarela que facilita el recorrido. Imagen: José A. Gil.

   Tras culminar el descenso, ante nosotros se abría una de las maravillas que habíamos venido a ver y que ya habíamos investigado, el famoso y precioso puente colgante sobre la Ribeira de Figueiró que cruzaba al mirador del embalse, un espectacular recorrido acondicionado de madera con un estado de conservación, limpieza y diseño digno de admirar, como así comentaban Felipe y Juan Gil. Ese fue el momento en el que muchos aprovechamos para reponer fuerzas y tomar el primer descanso.

Momento de relax y descanso durante la ruta. Imagen: Pedro Guerrero.

   Cruzar el puente fue todo un momentazo lleno de fotos para el recuerdo, anécdotas, retos de superación, etcétera. De las primeras en cruzar fue Fefi, aunque con muchos miedos, tal era la situación que su marido Amable pensaba que viajaba próximamente sólo a Mallorca, quedando a su mujer allí, en medio del puente, sin que ésta pudiera ver a su hija, no obstante, lo superó. Por contra, Ana Mari, lo cruzó corriendo aunque estuvo a punto de perder un bastón, otros en cambio lo atravesaron con más cautela pero todo ello como marcaban los paneles informativos, de 5 en 5 y respetando los turnos para pasar de un extremo al otro. Al final del puente, había otra sorpresa en forma de columpio al abismo denominado "El Árbol de las Lilas" donde Encarni pudo disfrutar de un viaje placentero gratis con vistas al Tajo y la naturaleza, impagable la escena. Fueron muchos los que inmortalizaron ese momento. Más arriba, había pequeños espacios en los cuales recrear la vista con miradas a la presa, al cauce del Tajo o al propio puente colgante, cualquiera de ellas merecía una parada y un punto de contemplación. Decía el gran Buda: "si quieres conocer lo divino, siente el viento en tu cara y el calor del sol en tus manos", pues viento no hacía mucho pero calor, a espuertas como dirían los de Almendralejo; espero que no se enfaden los compañeros/as del club. 

Mari Guerrero balanceándose en el columpio gigante "El árbol de las Lilas". Imagen: cedida.

Disfrutando de una jornada de senderismo en Portugal entre amigas. Imagen: cedida

Vista general del puente, montículo y pasarela de acceso al mirador. Imagen: José A. Gil.

Espacio y mirador ambientado con propuestas asociadas a la fauna y su conservación.

   Tras visitar el mirador del embalse de Fratel, en portugués Barragem do Frateldonde muchos congelamos el momento, deshicimos nuestro recorrido para cruzar nuevamente al puente colgante y proseguir la ruta marcada junto al Tajo por un preciso sendero, aunque algo estrecho, y con una caída vertical bastante pronunciada que a la postre fue el lugar donde se cayó una lugareña realizando senderismo y que los equipos sanitarios y bomberos pudieron rescatar no sin mucho esfuerzo y dotes de valentía. Era sumamente interesante como el camino estaba salpicado por esculturas que se mimetizaban con la naturaleza poniendo en valor a la propia flora, fauna y seres humanos ayudando a amenizar la marcha haciéndola más llevadera, aspecto curioso y destacable de cómo podemos hacer caminos más atractivos desde un enfoque turístico, no masificado y de calidad, cultural y la actividad física; si ese era el objetivo por parte de los diseñadores portugueses del trazado felicitarles porque a la postre lo habían conseguido. En ese sentido, Paqui González, me comentaba que ella era una enamorada de Portugal y sus rutas por lo bien señalizadas que están y el encanto que despiertan. Destacar igualmente que el paisaje se completaba por un trazado ferroviario que discurría en paralelo al sendero, y que ni el mejor maquetista pudiera diseñar y plasmar sobre un tablero de montañas, pero cual fue nuestro asombro que apareció por sus vías un tren respondiendo con un pitido a los saludos incesantes de Eva Molina, su hija y el resto de su familia, despertando las carcajadas entre todos. Bravo el guiño realizado por el maquinista portugués, y es que nuestros vecinos son gente maravillosa y educada, hasta con el tren.

Paco y Roque posan juntos como buenos hermanos con el embalse al fondo. Imagen: cedida.

Tramo con esculturas ligadas al sendero. Imagen: Pedro Guerrero.

Domi y Eva sonríen al corresponderle el tren con un pitido a su saludo. Imagen: José A. Gil

   El sol apretaba con justicia y no fueron pocos los que metieron sus pies en el agua al finalizar la ruta junto al embarcadero donde al otro lado asomaba una postal idílica, en la que un pequeño hotel cercano a la estación de tren, la de Barca da Amieira-Envendos, junto a unas pequeñas casas diseminadas formaban una composición fácil de fijar para la retina. Era momento de realizar la foto de grupo y de rezar para que nuestro autobús no se perdiera hasta la localidad de Nisa, cosa que no hizo. Desde aquí, darles las gracias a los que establecieron sus oraciones pero ya podían haber rezado un poco más después del bocadillo y la cerveza, porque a partir de entonces empezó otra odisea de camino para casa.

Foto del Club Senderismo Peñas Blancas de La Zarza, durante la ruta en Amieira do Tejo. Imagen: Pedro Guerrero.

   Llegamos a Nisa, una pequeña localidad de no más de 3.500 habitantes, para buscar rápidamente un lugar con sombra, cervezas frías y buena comida. Mucho pedíamos nosotros, así fue como cada grupo buscó la mejor oferta que cubriera sus necesidades. Fue parar el autobús y salir todos en estampida como alma lleva el diablo en busca del sitio idóneo. Unos comieron ensalada de garbanzos, alas, chorizo sin olvidarse de las cervezas frescas de 1/3 a 1,70 € (Sesma y Manuela, Miguel Trinidad y Paqui, Carolina y Juan, entre otros), otros buscaron los bancos y merenderos del parque como Mari Nieves y Elisabet, otros una pizzería que hacía comidas deliciosas como atestiguaban Roque y Ana Mari atendiendo a su arroz con pulpo o lagarto, y otros cuantos un pequeño bar llamado Café Dom Dinis en las que las cervezas estaban algo calientes como indicaban Miguel, Carmen, Fernanda y José, sin embargo, todo eso terminó cuando Fernando pudo averiguar que las de tercio estaban verdaderamente frescas. También había helados pero ¡Ay, amigos y amigas, camarera sólo una! La muchacha no se podía multiplicar como el milagro de los panes y los peces de Jesús, de hecho no tenía ni cambio en la heladería. Algunos y algunas decían que tenía el colmillo retorcido, pero no es para menos si la pobre no daba abasto como para que estuvieran las cervezas frías, ni dándoles aire con el abanico de Paqui a destajo entraban en verea. Posteriormente, fueron llegando más y más gente a la heladería, la cual ya tenía refuerzos de camareras, dando gusto a Mari Nieves y Fermín que comentaban la situación que vivía La Zarza: cada vez más abandono de gente joven de su lugar de nacimiento por falta de oportunidades a nivel laboral. Esto me hizo pensar que algo debemos hacer entre todos, sumando esfuerzos, aportando ideas, haciendo y actuando,... pero en fin eso tendrá otros momentos de reflexión y análisis, por lo que me decidí ir a ver jugar a un lugareños a un juego muy similar a la calva donde se lanzaban unos pequeños discos metálicos para derribar cilindros de madera a una distancia algo superior a 7 u 8 metros en un ejercicio de precisión y habilidad, los hombres eran unas máquinas, olían el objetivo mejor que Paquino y Domingo Rufo huelen los café a la sombra.

Lugareños practicando un juego de precisión autóctono. Imagen: José A. Gil

Grupo de senderistas comentan anécdotas y situaciones vividas durante la ruta, 
a la par que Paco y Domingo toman café. Imagen: cedida.

   El reloj marcaba las 16:30 horas portuguesa, y todos nos dirigimos al autobús, sin olvidarnos de Splinter, pero ninguno hubiéramos pensado que nuevamente el transporte se perdiera por tierras lusas un par de veces y hasta que fuéramos marcha atrás en una carretera. En ese instante, algunos como Antonio Díaz o Paqui Guerrero me recodaban: "la crónica de esta ruta es fácil" y yo pensaba para mí, como tenga que poner las veces que nos hemos perdido escribo un libro. Así en el camino de vuelta, nos dio tiempo para pensar en hacerle una camiseta a Splinter a petición de Erika y que Paqui ya empezaba a maquinar, otros ideábamos un nuevo bautizo para el perro ya que el nombre de Splinter nos parecía poco extremeño, algunas hacían encargos de camisetas a Mari Nieves que tenía un lío enorme de tallas, Sesma contaba a sus allegados sus chistes extraordinarios, en cambio Esther, Juandi y Pedro Guerrero nos relataban aspectos sobre sus trabajos, incluso durante el transcurso tuvimos un pequeño susto que nuestra compañera Fernanda, junto a Juan Gil, su hijo Jorge y otros muchos compañeros y compañeras del club pudieron subsanar de manera eficaz no sin algunos nervios vividos en ese momento para atender a un compañero que sufrió una indisposición.

Imagen en el autobús de vuelta a casa. Foto: cedida.

   En fin, una ruta fantástica con mil anécdotas y en la que se escuchaba por lo bajini: "para Navidades le debemos regalar un nuevo GPS al chófer del autobús", todo ello con tono jocoso pero sin inquina ninguna. Llegábamos a La Zarza sobre las 20:00 h para recordar que habíamos estado fuera de nuestra residencia más de 13 horas pero habiéndolas llenado de risas y experiencias inolvidables que hacen que este club de senderismo Peñas Blancas siga teniendo el mismo espíritu con el que nació hace más de 15 años: compartir rutas y a la vez vivencias entre todos desde la sonrisa y el buen ánimo.

Instantánea sobre la señalización de la ruta. Imagen: José Antonio Gil.

Enlace a todas las fotos tomadas por Pedro Guerrero (enlace)

Firma la crónica. José Antonio Gil Tejada, 

en colaboración con muchos miembros del club senderista. Gracia a todos.

INSCRIPCIONES PARA RUTA XVII "PEÑAS BLANCAS" DE LA ZARZA 2022

El día 6 de marzo 2022, domingo, tendrá lugar la 17ª edición de la Ruta Peñas Blancas de La Zarza. El plazo para inscribirse finaliza el 3 de marzo a las 14 horas.


INSCRÍBETE PINCHANDO EN EL ENLACE QUE APARECE ABAJO


PUEDES VER EL LISTADO DE PARTICIPANTES


Se trata de una ruta de 18 km, de dificultad media y recorrido circular. Dicha ruta transcurre por las proximidades de La Zarza y permite conocer y disfrutar de parajes de alto interés histórico-paisajístico tales como: las pinturas rupestres de La Calderita situada en una zona ZEPA (Zona de Especial Protección para Aves), la sierra de Peñas Blancas, el pinar de los Balancines, la sierra de Juan Bueno y las minas de Tierrablanca.

Perfil del recorrido

Croquis

Pinturas rupestres de La Calderita. Imagen: Pedro Guerrero.

La organización ofrecerá una ruta alternativa de 15 kilómetros para aquellas personas que no deseen realizar la subida a la sierra. La citada prueba transcurre por un sendero homologado (PR-BA 47) por la Federación Extremeña de Montaña y Escalada y pertenece al Circuito de Rutas Senderistas Camina Extremadura” 2022.

Ficha técnica de la ruta

En la misma, se cuenta con la colaboración de la Fexme, la LIGA DE SENDERISMO y Protección Civil de La Zarza. La organización corre a cargo de Club de Senderismo Peñas Blancas junto al Ayuntamiento de La Zarza. También colaboran un gran número de voluntarios cercanos al club que con su ayuda permiten la celebración de este evento por decimoséptima vez.

Itinerario de la ruta

Ascenso al Puerto Las Hoyas. Imagen: Pedro Guerrero.

Se recuerda que por motivos organizativos la actividad estará limitada a 500 personas. Para poder participar en la misma, los participantes deberán inscribirse previamente mediante los cauces establecidos. La inscripción da derecho a seguros de accidente y de responsabilidad civil, avituallamientos, comida final – paella-, entre otros aspectos.

Avituallamiento final. Imagen: Pedro Guerrero.

Las inscripciones deberán realizarse a través de la empresa: www.tucrono.com (visualizar plazos)

La ruta "Peñas Blancas" se ha convertido, con el paso de los años, en una de las clásicas del panorama regional, a cuya cita anual de cada primer domingo de marzo acuden centenares de personas, siendo numerosos los senderistas que cada fin de semana del resto del año realizan su recorrido.

Curioso medio para atender las emergencias "Burromóvil" del Club de Senderismo (ediciones pasadas).
Imagen: Pedro Guerrero.

PRESENTACIÓN CALENDARIO DE RUTAS 2018 DEL CLUB SENDERISTA PEÑAS BLANCAS DE LA ZARZA (BADAJOZ)

   Este pasado sábado, 20 de enero, se presentó en la asamblea realizada por el club el calendario de rutas senderistas Peñas Blancas de La Zarza para este curso 2018. En dicha asamblea, los responsable del Club indicaron que la dirección técnica había pretendido retomar sus orígenes estableciendo más rutas por la comarca y localidad de La Zarza, sin olvidarse de la vecina Portugal, rutas por toda la región extremeña, así como, algunas incursiones a la comunidad andaluza.


   Aquí os dejamos el enlace, pincha en él: Calendario de rutas 2018 Club senderista Peñas Blancas. (para abrirlo os solicitará una cuenta de correo electrónico, seleccionad una y accederéis sin problema).

   En el blog, vía web, podéis ver el acceso al calendario en la margen derecha.

   

ABIERTAS INSCRIPCIONES PARA LA RUTA: CASTAÑOS Y GARGANTA DE CALABAZAS (7 DE MAYO 2017)

   El Club de senderismo Peñas Blancas de La Zarza, organiza para el próximo domingo 7 de mayo la ruta "Castaños y garganta de Calabazas" en el término municipal de Castañar de Ibor.

Trazado de la ruta. Autor: Casimo Corbacho.

Fuente: Manuel Coronado Gil http://rutascontracks.blogspot.com.es/

   DATOS:

  • Fecha: 7 de mayo 2017.
  • Longitud: 13 km.
  • Recorrido: circular.
  • Dificultad: 3 (media).
  • Hora de salida (La Zarza): 6:30 h.
  • Paradas y desayuno: por determinar.
  • Regreso: 17:00 h (desde el propio Castañar de Ibor o Guadalupe; ya se concretará).
  • Organiza: el Club de Senderismo Peñas Blancas de La Zarza.
  • Finalización del plazo de inscripción: viernes 5 de mayo a las 12:00 h.
  • Precio (no soci@s): 15 €.
  • Tlfno contacto: 655 84 79 90 (Pedro Espinosa, presidente del club de senderismo).
Perfil de la ruta. Autor: Casimiro Corbacho.

   Esta ruta, que es la segunda ocasión que el club organiza a este espacio protegido, es una de las más espectaculares que se pueden hacer por la zona de los Ibores, ya que permite observar en toda su plenitud el bosque mediterráneo tan típico de nuestra región, así como, disfrutar de la imponente belleza del grupo de castaños protegidos (17), que a modo de alfiles de ajedrez se distribuyen por el tablero que conforma el bosque recubierto de helechos que aún frondosos dejan ver su verde estrellante. Más información sobre este paraje y el grupo de 17 castaños en:

Castaño de Calabazas. Foto: Victor Manuel Pizarro. 
Fuente: ciudad-dormida.blogspot.com

Pedrera o pedriza con rollos en forma de calabazas que da nombre al paraje donde se sitúan los famosos castaños.
Foto: Manuel Coronado Gil

En este paraje se pueden visualizar muflones. 
Fuente y foto: Manuel Coronado Gil 

Más información sobre la ruta en:



¡OS ESPERAMOS CAMINANDO!

CRÓNICA DE LA XIII RUTA SENDERISTA PEÑAS BLANCAS DE LA ZARZA REALIZADA EL DOMINGO 3 DE MARZO 2017

   ¡Hi-aaa, hi-aaa,...! Les parecerá extraño que me presente así, pero este año la crónica la realizó yo, Jumento, que así es como me llamo y dirán ustedes: ¿y quién es Jumento? Pues el burro móvil que sube todos los años llegando el primer fin de semana de Marzo al Puerto Las Hoyas por si algunos de ustedes sufre un accidente, aunque otros muchos, lo que van buscando es el vino que llevo de avituallamiento, en fin, para gusto los colores.

Yo, Jumento, junto a mi dueño Manolo.

   Antes de nada querría pedirles perdón por haber hecho mis necesidades en plena calle, pero siendo animal es lo que hay, tampoco es plan que entre en un bar y me abran el servicio.

   Bueno, como les decía antes, llegando Marzo se me alegra el alma, porque a eso de las ocho de la mañana estoy esperando como agua de mayo que Manolo llegue al establo y diga: ¡Venga Jumento tenemos tarea! Sinceramente, esta es la labor de todo el año que más me gusta y es que la tengo marcada en el calendario. Este día, soy el burro más fotografiado del mundo, ni la Preysler en la revista Hola tiene un mejor reportaje que yo, que si ponte para acá, que si ponte así, que si me puedo subir a tu lomo, que si te puedo tocar las orejas,... hasta el último minuto de la ruta me están haciendo fotos como a Sergio Ramos. Algunos años le he tenido que decir a Manolo, mi dueño, "¡Illo tira pa la Sierra que al paso que vamos con las retratauras no llegamos pa el oficio que nos han dao!"

Caseta Municipal "El Molino" lugar donde se recibía al millar de senderistas.

   A eso de las 9:20 h ya empecé a escuchar a Pedro Espinosa, el presidente del Club senderista Peñas Blancas de La Zarza, a decir sus palabras de agradecimientos a todos los asistentes, mientras Cándido preparaba sus cohetes para dar inicio a la ruta, "¡la Virgen, por muchos años que los llevo escuchando tó los años me da un zusto! Así que después de no se cuántas fotos, de tantísima gente, de no se cuántas roscas y chocolates, todo el mundo se puso a andar. Yo que me las prometía muy felices nada más empezar ¡Ea, tres muchachinos a cuesta! Ya le tuve que decir: ¡Manolo que no llegamos y mira la piara gente que va pa lante!".

Pedro dando los agradecimientos a los asistentes por participar en la ruta.

Inicio de la ruta. A ese de pelo canoso y gafas lo conozco, es Juan Gil.

Familias enteras dispuestas a colaborar y participar en la ruta senderista.

Domingo Rufo y su séquito

Yo, junto a Manolo, y esta forastera que no me presentó.


¡Chacho Manolo, mira la gente que va y estamos los últimos y tenemos que llegar al Puerto Las Hoyas!

   Es difícil entender porque la gente viene a La Zarza a una cosa tan común como es andar, pero seguramente estas dos fotos guarden el secreto mágico escondido y no es otra cosa que las ganas de agradar y de mostrar a todas las personas que realizan la Ruta senderista Peñas Blancas de La Zarza lo maravilloso que es su pueblo y la gente de su club. Posiblemente, ahí radica el gran secreto, en la magnífica armonía y espíritu que se vive dentro de los miembros del club, como en alguna ocasión le he escuchado mencionar a Antonio Díaz, y dirá Antonio cómo narices escuchará eso el burro, pues porque para orejas las mías que son más grandes que las tuyas.

José Manuel Nogales, Lali y Javier atienden a los cientos de senderistas

Por otro lado, otro grupo hace entrega de un chocolate acompañado de roscas fritas.

   Pero volvamos a lo que nos incube, la ruta. La mañana había salido gris como mi panza, ya se sabe el dicho, ha salido el día panza burro, así que amenazaba lluvia, cosa que finalmente ocurrió aunque muy débilmente. Los primeros ya se acercaban al arroyo La Calera para tomar el ascenso que les conduciría a La Calderita donde la espesa niebla impedía ver las magníficas vistas que se tienen sobre el embalse de Alange y Tierra de Barros.

Senderistas ataviados con chubasqueros al inicio de la ruta.

   La multitud de gente y las primeras rampas provocaban los primeros embotellamientos, yo mientras me dirigía hacia el Puerto Las Hoyas para recibirlos con buen vino, aunque vaya con el caminito de subida que me esperaba a mi también.

Camino de subida a La Calderita.

   La niebla, el viento y la lluvia aparecían unidos en el Puerto Las Hoyas y sólo el ruido de un cencerro en la lejanía ponían la gota de color en una jornada plomiza hasta ese kilómetro 4 a la espera de verme a mí. 

Cima del Puerto Las Hoyas entre niebla, viento y agua 
en el último de los repechos que permite coronar el puerto (500 m de altitud)

   Ya escuchaba las primeras voces a la bajada de Las Hoyas, donde mi querido Santos ayudaba a los senderistas a no perderse, en eso Manolo empezaba a descargar el vino para rellenar la bota ya que algunos el codo se les queda engarrotado cuando lo suben hacia arriba como había comprobado años atrás, así que este no iba a ser menos. 

   Empezó a llegar gente, cuando yo aún estaba estirando mis patas traseras tras el dichoso ascenso, momento en el que empezó mi photocall, ni el día que hice la primera comunión en el Borriquero en la Feria de Mayo del Ganado tuve tanta instantáneas. 

Yo estirando mis patas traseras tras subir el Puerto Las Hoyas.

   No había terminado de estirar cuando ya llegaron los pesados y pesadas. Yo no es por afear ni reprochar nada a nadie pero es que mi cometido es rescatar no montar a nadie para que se haga un retrato. Que si sube a esta que viene de fuera, que si sube a esta que es de la calle Cantarranas, que si sube a mi primo, que si sube a esta que es del club, sube a esta que no tiene una foto hecha en ningún burro, "¡Chacho Manolo, el próximo año yo doy el vino y tu subes a la gente a cuesta!

La de fuera

La de la calle Cantarranas

Paqui, una componente del club.

La mujer de mi amigo Paco.

   Y para colmo, lo que faltaba, sube al fotógrafo que es amigo mío y casi pariente. No es que Pedro Guerrero pese mucho pero Manolo este año te has pasao. En fin, todo sea por colaborar con el club senderista Peñas Blancas, porque si no otro burro está buscando Manolo para el año venidero.

¡Manolo dile al pariente que se baje que parece que está montao en una moto
 y me está jincando las rodillas en el costillar!

   Tras pasar las mil personas que yo pude contar por allí, mi trabajo terminó con menos vino del que llevábamos y con más dolores que nos trajimos. Pero la ruta continuaba buscando el primer punto de avituallamiento que se situaba en la entrada a los pinos de los Balancines tras superar la cuesta de El Pelao, la última de las dificultades que posee la ruta de 18 kilómetros. Allí, según me comentó mi dueño Manolo, estaba su tito Juan Gómez repartiendo naranjas y agua. Realmente a mi lo que me importaba era llegar a casa junto a mi paja, sin embargo, Manolo se empeñaba en enseñarme las fotos que había hecho su amigo Pedro y que le había enviado por whatsapp las cuales me iba comentando:

"Mira Jumento esta es la casa de mi tito Juan en los Balancines."

"Estos son Franci Tejada, Alfonsi, Clemente, Álvaro, sus hijos y mujeres comiendo en los pinos."

"Mira Jumento, la cantidad de gente que va."

"Mira la gente de Almendralejo como disfruta."


"Hasta Pedro Tejada ha venido de Barcelona a hacer la ruta por primera vez."

"Mira Juanjo Pintado, el vecino, como saluda."

"Chacho Jumento, mira que bien han salido Valentín y su mujer en la foto."

   Finalmente le tuve que decir, ¡Chacho Manolo, al paso que vamos la paella ni la olemos! ¡Qué pesao eres! Pero de camino de vuelta, y cuando yo ya veía mi Zarza, y me olía a paja mojá, Manolo me dijo: ¡Mira Jumento, por allí por las minas viene la gente ya andando! La verdad es que volví la vista atrás con estos dos ojos reondos y pardos que tengo y que la naturaleza me ha dao y... ¡Ostia, y perdonen la expresión, pero si es verdad que la gente anda ligera! A eso que Manolo me insistió, mira, mira, aquí tengo más fotos.

"Las Minas de Tierrablanca de La Zarza a cielo abierto."

"Puesto de avituallamiento y entrega de regalo conmemorativo de la ruta."

"José Gil tomando una instantánea de la ruta."

"Miembros del club entregando las camisetas a los participantes."

"Un gran amigo mío, Pedro "Milano", con sus dos bastones extremeños."

   ¡Ya me he enterao Manueeeeeel! le tuve que decir rebuznando casi quitándole la chambra del resoplío. Mi Manolo es muy buena gente, pero cuidao la que me ha dao.

   Todas las rutas se acaban, no obstante, antes de adentrarse en la localidad, allí había otros compañeros de club registrando las pulseras identificadoras, de echo, no se les paso ni el alcalde me dijo Manolo. Parecían "los guardiñas" en mi época de contrabando cuando cruzaba la frontera con Portugal para traer café, sardinas, etc. A pesar del frío y la lluvia los tres estaban ojo avizor. Por esa razón yo por allí no porté por si acaso me pedían los papeles veterinarios.

David, Dominga y Sacri controlan el acceso a la localidad bajo la atenta mirada de Pedro Espinosa.

   Yo me vine ya al pueblo, quise ir al Molino, pero Manolo me dijo: ¡Otro año será Jumento! Eso me lo dice todos los años, se creará que soy borrico, pero en fin, entiendo que también tiene que atender a la familia y compartir momentos con ella. Yo me quedé en mis aposentos, descansando de una magnífica jornada de senderismo, sabiendo que mi dueño y sus compañeros corresponderían a todos los senderistas con sus mejores atenciones. Después me enteré que vino la Directora General de Deportes, Conchi Bellorín, a hacer entrega de unos galardones a aquellos senderistas que habían completado la totalidad de las rutas del Circuito Camina Extremadura 2016 junto al responsable de la FEXME, el alcalde y el presidente del club.


   Es verdad, que siempre Manolo me dice la misma frase para que me vaya a casa, no obstante, diré que siempre me lleva un platito de mi comida favorita, la paella de Paquino. Las personas en la vida tienen muchos fines pero uno de ellos es el de hacer más felices y fáciles la vida a los demás, valga esta muestra para refrendar esa labor que realizan los miembros del club senderista Peñas Blancas de La Zarza.

Camareros, Fernando, Jorge y Felipe.

Camareras que sirven la comida y bebida a los participantes.

Juan, Juan, Paco, Cándido, Paquino, Ilde y Sesma como cocineros.

Numerosas mujeres limpiando bandejas: Eva, Mari, Engracia, Lali, entre otras.

Agrupación local de Protección Civil de La Zarza; excelente trabajo y esfuerzo el suyo.

   Como les decía todo tiene un principio y un final, este ha sido el del año 2017, a partir de ahora quedan 364 días para que llegue la decimocuarta edición de la ruta Peñas Blancas de La Zarza. Yo tendré días de acarrear piedras, de traer forraje para casa, de tirar del arado y otras tantas cosas más al igual que ustedes en sus vidas. Solo espero verlos el próximo año a todos ustedes llenos de salud y muchas risas. Sin más se despide Jumento, ha sido todo un placer acompañarles en este camino. 

¡Hi-aaa, hi-aaa!


P.D: las fotos utilizadas para esta crónica me las ha cedido Pedro Guerrero,
para colmo que no lo hiciera después de haberlo montado encima. 
Gracias como siempre a Perico y a Javier Gallego por ser la punta de lanza.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...